Hay deseos ocultos en lugares remotos.

Cual sinfonía de estornudos, el arco que rodea el crespón negro de la noche adormece tu nebulosa de éxtasis y el centelleo de un mañana más cercano y provechoso se muestra ante tus ojos como una aparición hecha a imagen y semejanza del “no ser”, ese sentir que siempre se aparece frente a nuestros ojos poco antes del amanecer, cual vapor de vacilaciones puramente agreste.

Ahora que el poder de la memoria no nos perturba, hemos resuelto no hablar de la derrota por motivos de supervivencia y de recato mutuo. También por motivos de conservación ante las olas involucionistas que residen en los pasos que no hemos dado a causa del miedo. Hemos escogido lo mejor de cada uno para darle devota sepultura a las palabras forasteras, impropias, las palabras de los otros, que siempre son el infierno, tal y como aseveró en su día el maestro Sartre.

Cuerpo contra cuerpo… el sudor intemperante de un masaje cercado por besos incorrectos y lameduras de tarro… Y la mecedora insensata que hace renacer la epidermis, y el gemido final que se acurruca en tus senos hasta convertirlos en pan y vino, lubricidad y sollozos de siglos futuros.

Hay aspiraciones ocultas en las cuantificaciones sin sentido.

Existe una arcada al final de la vida que compendia todo lo vivido, ésa que nos muestra lo que realmente valió la pena, demasiado tarde, tal vez, siempre demasiado tarde como para volver atrás y hacerlo todo de otra manera, con un gesto –acaso- más humano y menos acostumbrado a quedar bien con esas personas que jamás han valido la pena.

  • Show Comments (0)

Your email address will not be published. Required fields are marked *

comment *

  • name *

  • email *

  • website *

You May Also Like

Ensayo sobre la estupidez

En “Ensayo sobre la ceguera” Saramago reflexionaba sobre lo que ocurriría si, de repente, ...

¿Son los daneses más felices que tú?

Éstas son sólo las palabras de una española que ha recorrido Europa en busca ...

Agallas

El pez naranja permanece en lo más alto de la pecera. Sería lo equivalente ...

Leer es una fiesta

Lo he contado muchas veces, ahora también lo escribo, mi relación con la literatura ...